24 de julio de 2016

Homenaje a las víctimas del 1936




Este año de 2016 se han cumplido ochenta de la rebelión militar que acabó con el gobierno legítimo de la II República Española. Y, lamentablemente, como sucede después de una guerra civil aquí y en cualquier lugar del mundo, sigue habiendo dos universos, dos facciones, o como se le quiera denominar.
Las heridas, desengañémonos, no se van a cerrar todavía, será necesario que transcurran muchos años. Nunca estarán todas las fosas abiertas ni los vilmente fusilados en las sepulturas de su familia, siempre quedarán muertos en las cunetas. Será el tiempo, mucho tiempo, el encargado de cerrarlas. Los vencedores y sus secuaces siguen considerándose así, vencedores, y la sangre derramada parece no ser suficiente. Las lápidas de ellos continúan, pétreas como son, en las fachadas de las iglesias. Nadie ha pedido perdón, es más, el Vaticano continúa con su labor prepotente y hasta chulesca de beatificar a sus mártires. Y hasta en pequeños detalles, como es la programación de TVE, se percibe también esa actitud, el día 18 de julio, programó una desafortunada película sobre la toma del santuario de la Virgen de la Cabeza.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Soria sigue su andadura aportando un grano de arena al grupo nacional y un montón al provincial. Hemos podido ver en la prensa al presidente Iván Aparicio haciendo entrega a los políticos que se han acercado a Soria de la Carta de Vicálvaro, nombre que se da a las reivindicaciones de más de ochenta organizaciones y que se redactó en dicho municipio madrileño. Era época de elecciones, por lo tanto los políticos, incluso Posada, se comprometieron a hacer todo aquello que estuviera en su mano, como si no estuviera todo en manos del poder legislativo.
Otro paso importante ha sido el dado por el Ayuntamiento de Soria y la Diputación provincial en cuanto a la retirada de honores, que hace ya casi ochenta años se le concedieron al dictador Franco. En el caso del Ayuntamiento la medalla de oro de la ciudad y el título de alcalde honorífico. Estas retiradas han ido acompañadas de la condena por el Alzamiento (el Glorioso Alzamiento en palabras de los vencedores). Se da la circunstancia que en los primeros meses de la rebelión, los más sangrientos en esta provincia donde no hubo ni frente, asesinaron al vicepresidente de la Diputación y otros funcionarios.
El 18 de julio, la ARMH soriana, depositó flores en las tapias del cementerio municipal, donde fueron fusilados varios sorianos, entre ellos el doctor Gaya Tovar. Por la tarde, hubo
lectura de poemas para homenajear a las víctimas sorianas.
Ahora se trata de quitar las calles con los nombres de aquellos pro hombres fascistas que propiciaron el baño de sangre en este país. Para ello, se ha formado una Mesa de Trabajo presidida por el alcalde de Soria, Carlos Martínez Mínguez; Carmelo Romero (historiador); Jacinto Lara (jurista y presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos en España), e Iván Aparicio. Se trata de que se cumpla ya lo que dice la Ley 52/2007 de 26 de diciembre.