12 de noviembre de 2010

Memoria, Derechos Humanos y Cultura


Con la presentación del libro “La fosa de Lorca, crónica de un despropósito”, del hispanista Ian Gibson, fue clausurada la IV Semana de la Memoria Histórica y de los Derechos Humanos.
Han sido siete días, con otros tantos actos, en los que la ciudadanía soriana ha tenido ocasión de asistir a conferencias, charlas y otras actividades culturales relacionadas con los Derechos Humanos, todas ellas de talla elevada, tanto por el contenido como por los encargados de impartirlas. Otra cosa es que se sepan aprovechar estos actos que desearían tener en muchas ciudades, y que en Soria es posible gracias, sobre todo, al esfuerzo personal del presidente de la Asociación Soriana para el Recuerdo y la Dignidad, Iván Aparicio.
No resulta fácil reunir en una semana a personas del relieve cultural y compromiso social como el doctor Valencia Villa; la presidenta de la Asociación del Víctimas del Fascismo, Mavi Muñoz; las Abuelas de la plaza de Mayo; Ian Gibson; y, sin embargo, Iván Aparicio lo ha conseguido un año más.
Junto a estos luchadores, que acuden gratis allí donde se les llama, por lo que merecen nuestros respetos doblemente, otras actividades han apoyado y complementado la IV Semana de la Memoria Histórica, como la proyección del documental “Els nens peduts del franquisme”, y la representación de “El rojo de Valderrubio”, a cargo del grupo de teatro Heliópolis.
Todos ellos han dejado su testimonio cultural o personal, que trasciende el puro ámbito de la Memoria Histórica, y ha propiciado una semana repleta de actividades culturales.
Hasta el 19 de noviembre pueden todavía visitarse dos interesantes exposiciones relacionadas con los Derechos Humanos y la Memoria Histórica. Una de ellas, “Recuperando la Memoria”, muestra obras de Andrés Montesano, bonaerense de nacimiento y residente en Málaga desde 1989.
La otra muestra lleva por título “Memoria Histórica”, y se trata de una colección de carteles de la CGT.




En la IV Semana de la Memoria Histórica y los Derechos Humanos han colaborado los sindicatos CGT, UGT, y el Ayuntamiento de Soria. Las actividades se han llevado a cabo en el Centro Cultural Gaya Nuño, en el Casino de la Amistad Numancia y en el Centro Cultural Palacio de la Audiencia.

31 de octubre de 2010

Un penoso deber



Por Antonio Ruiz Vega

         
 Últimamente me ha tocado hacer tres necrológicas casi seguidas (que recuerde: la de Dámaso Santos Amestoy, la de Ulises Blanco y la de José Antonio Labordeta), lo cuál, a mi edad, comienza a ser preocupante. Los antedichos eran mis amigos, pero también se mueren quienes no lo fueron. No es el caso de Miguel Moreno y Moreno, que acaba de fallecer. Quiero decir que no era mi enemigo, al menos no mi enemigo personal, aunque sí me declaro aquí y ahora enemigo de lo que representaba y de lo que fue en vida.
         Puede que desde un punto de vista piadoso lo mejor sea callar ante una persona que ya no está entre nosotros y que, como todo el mundo, tendrá familiares, amigos, etc. que le aprecien y lloren. Pero es que Miguel Moreno y Moreno, además de una persona es un símbolo y es al símbolo al que yo ahora quiero referirme.
         Quienes sufrimos la pasada dictadura le achacamos (aparte del retraso social, cultural y económico al que sometió al país) el envilecimiento espiritual de todo un pueblo. Las demás lacras, con el tiempo, han ido desapareciendo o nivelándose, pero la condición servil de los españoles continúa siendo la misma, aproximadamente.
         Podríamos decir que Franco nos emasculó (a unos más que a otros) e implantó entre nosotro un espíritu de servidumbre voluntaria que no lleva camino de desaparecer. Decía Manuel Azaña que la libertad no hace mejor al hombre, lo hace, sencillamente, hombre. Por la misma razón su ausencia le impide serlo.
         Cuarenta años de represión nos hicieron peores, nos hicieron acostumbrarnos a la humillación, nos ahormaron a los caprichos de la autoridad. Cambiaron nuestra condición taurina (a la manera que quería Miguel Hernández) por la ovina, que tanto lamentaba don José Ortega y Gasset.
         Aquella época, de una mediocridad insufrible, no hubiera podido existir de no ser por toda una clase social que se encumbró y medró a la sombra del dictador. Aquello que se llamó –años después- el franquismo sociológico. Fue la complicidad de cientos de miles de personas la que permitió que el franquismo se extendiera y fuera interiorizado –como lo ha sido- por la masa social. Porque ninguna dictadura puede durar 40 años sólo por la fuerza. Incluso el mismo Franco (asesorado no sabemos por quien) llegó a decir que aspiraba no sólo a vencer, sino a convencer.
         Y este “convencer” es quizá lo más ominoso de la dictadura, porque para conseguirlo tuvo que maniatar a la disidencia, abolir la libertad de expresión y dejar hablar sólo a los de su cuerda. Fue ese gota a gota de permeación totalitaria la que algunos llevaron a cabo durante años, décadas enteras. Mientras tanto los demócratas teníamos que callar y cuando nos atrevíamos a alzar la voz, se nos silenciaba por la fuerza. Así se fue creando una imagen, una idea de España que, en buena medida, sigue vigente.
         Cuando otras dictaduras terminaron sus publicistas fueron a menudo ejecutados sólo por serlo (Rosenberg en Alemania, Brasillach o La Rochelle en Francia, y eso que eran grandes escritores). Aquí el dictador murió en la cama y sus adláteres pudieron reciclarse en demócratas sin que nadie les persiguiera ni molestara.
         Que yo sepa pocos o ninguno pidió perdón por haber sido el vocero de los sayones.
         Personas sin las que el franquismo no hubiera podido seguir existiendo y funcionando van a pasar a la historia como poco menos que adláteres de la democracia. Recordemos a Gabriel Cisneros del que ya nadie conoce su clara trayectoria fascista. Mientras los verdaderos demócratas sufríamos la violencia policial, la cárcel o la preterición social otros desarrollaron una carrera profesional exitosa.
         Creo que decir esto era mi deber.
        
Antonio Ruiz Vega

28 de octubre de 2010

IV SEMANA DE LA MEMORIA HISTÓRICA Y DE LOS DERECHOS HUMANOS EN SORIA

Del 4 al 11 de noviembre de 2010

Programa:
Desde el jueves 4 de noviembre hasta el jueves 19 de noviembre (inclusive) en la sala de exposiciones del primer piso del Centro Cultural Palacio de la Audiencia
Exposición de escultura:

Andrés Montesanto: Recuperando Memoria
Desde el jueves 4 de noviembre hasta el jueves 19 de noviembre (inclusive) en la sala de exposiciones del primer piso del Centro Cultural Palacio de la Audiencia

CGT: Pedagogías Libertarias

JUEVES 4/11/10
A las 19:00 horas en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural Palacio de la Audiencia
Inauguración comentada de la exposición de Andrés Montesanto: Recuperando Memoria
A las 20:00 horas en la Sala de Conferencias del Centro Cultural Gaya Nuño
Inauguración de la IV Semana de la MH y DDHH de Soria ias de CGTTla Audiencia.9y conferencia a cargo del Dr. Hernando Valencia Villa, representante de la Asociación española para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos en Madrid.
VIERNES 5/11/10

A las 20:00 horas en la Sala de Conferencias del Centro Cultural Gaya Nuño

Conferencia a cargo de Mavi Muñoz, madre del joven antifascista asesinado en Madrid Carlos Palomino y presidenta de la Asociación de Víctimas del Fascismo.
SÁBADO 6/11/10

A las 18:00 horas en el Salón Gerardo Diego del Casino de La Amistad Numancia:

Proyección del documental:

Els nens perduts del franquisme, (V.O.S.Castellano)

De Montse Armengou

LUNES 8/11/10

A las 20:00 horas en el Salón de actos del Centro Cultural Palacio de la Audiencia

Conferencia a cargo de Martha Bello y Lila Parrondo, de la Red Europeo-Argentina por el derecho a la Identidad y

Amanda Demitrio"Hijos e hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio"
MARTES 9/11/10

A las 20:00 horas en el Salón de actos del Palacio de la Audiencia:
Abuelas de la Plaza de mayo
Conferencia a cargo de Buscarita Roa
MIERCOLES 10/11/10
A las 20:00 horas en el salón de actos del Centro Cultural Palacio de la Audiencia
Representación de: “El rojo de Valderubio”

A cargo de Teatro Heliópolis
JUEVES 11/11/10
A las 20:00 horas en el Salón de Actos del Centro Cultural Palacio de la Audiencia
Clausura a cargo de Ian Gibson.

Presentación del libro:

“La fosa de Lorca, crónica de un despropósito"

9 de octubre de 2010

Se abre la fosa de los fusilados de Torrellas

Los restos de Luis Torres, Marcelino Navarro, Gregorio Torres y Feliciano Lapuente, de Torrellas. Antonio Soto y Luis Gil, aviadores murcianos, y otros de Santa Cruz y otros pueblos –cuyos nombres desconozco- van a ser exhumados.

A las nueve en punto de la mañana del sábado 9 de octubre, en pleno puente del Pilar, con la amenaza de lluvia finalmente convertida en realidad, daban comienzo los trabajos para esta exhumación, en el cementerio de la villa de Ágreda.
No estaban enterrados en el camposanto, no. Los vecinos de Torrellas fueron fusilados en Ágreda, en el paraje de “Los Cabezos”, el 20 de octubre de 1936, y manos piadosas, para evitar que las alimañas –me refiero a los animales irracionales, no a los otros que les dispararon- hicieran con los cuerpos lo que ya se había visto en otros casos, o “que los cagara la mosca”, como se dice por estas tierras, esas manos piadosas, digo, los llevaron hasta la parte civil del cementerio, un lugar pequeño y escondido, que nunca ha estado abandonado gracias a las familias de los fusilados.

A las nueve llegaban al aparcamiento del cementerio varios vehículos. Al frente de ellos Francisco Etxeberría, profesor de Medicina legal y Forense de la Universidad del País Vasco, y Lourdes, arqueóloga, su mujer, ambos miembros de la Sociedad Aranzadi. Les acompañan estudiantes para quienes la exhumación de fosas de la Guerra Civil supone unas prácticas necesarias. Llegan también vehículos de familiares de los fusilados, sobre todo de los de Torrellas, implicados por completo en la exhumación. Y con ellos, Iván Aparicio, presidente de la Asociación Soriana para la Recuperación de la Memoria Histórica “Recuerdo y Dignidad”, factótum y coordinador de todas las actividades que desde la Asociación se llevan a cabo. Después, a lo largo de la mañana, irán llegando familiares de otros fusilados, curiosos, y la señora Concepción Cacho.

Conce es hija del primer fusilado soriano en aquel fatídico verano de 1936. Su padre, Simón Cacho, está en una fosa de Egea de los Caballeros (Zaragoza), una fosa repleta de cientos de fusilados que no ha podido ser exhumada. Ella, siendo muy pequeña, vio desde el palomar de reminiscencia mudéjar, propiedad de sus padres, un edificio que se asoma al cementerio de Ágreda, cómo los fusilados de Torrellas eran introducidos al pequeño recinto donde les darían tierra, y lo pudo ver zafándose de la piedad de su hermana mayor, quien se oponía a que los ojos de Conce, de nueve años, presenciara semejante atrocidad. Desde aquella fecha, la madre de Conce, (quien además de saber que su marido había sido fusilado, tuvo que sufrir todo tipo de penalidades, incluida la quema de su domicilio), siempre que acudía al cementerio, se acercaba a rezar delante de la fosa innominada de aquellos fusilados. Aquella costumbre la heredó Concepción, y desde que se llevaron a cabo las investigaciones conducentes a la exhumación, ha permanecido junto a la fosa, al igual que Anselmo, su sobrino y nieto del fusilado Simón Cacho, explicando una y otra vez lo que ella presenció con sus cortos nueve años. Hoy, sábado 9 de octubre, también estaban los dos. Anselmo llegó preocupado porque “se había dormido”, a las diez de la mañana.

Cuando, después de levantar buena capa de tierra, con una máquina prestada por el Ayuntamiento de Ágreda, sin conductor, ha aparecido un cráneo de color achocolatado, Mercedes, la hija de uno de los fusilados de Torrellas, que ha permanecido toda la mañana sentada en una silla de tijera, ha murmurado “pobrecito mi padre”, sólo eso. ¿Es esto lo que llaman “venganza” los que todavía no han entendido nada?

Cuando Concepción Cacho ha llegado a la fosa y se ha enterado de que ya habían aparecido algunos restos, ha murmurado también “A ver si tenemos suerte ¡San Antonio bendito!”. ¿Venganza? A las doce se ha marchado a escuchar misa –recordemos que es hija de fusilado- y antes de irse ha dicho “Me voy a Misa y la oiré por intención de ellos”. ¿Es esto lo que llaman venganza los bárbaros que se oponen a las exhumaciones?

Etxeberría, el antropólogo forense y Lourdes, la arqueóloga, tiran de pala como todos, cargan la tierra en las carretillas, y manos diligentes de voluntarios la vacían en un rincón. El nieto de uno de los fusilados conduce la máquina excavadora. Iván, como todos, hora tira de pala, hora conduce la carretilla, y en los momentos oportunos, pone a funcionar la grabadora de imágenes. Las mujeres, nietas, sobrinas, sobrinas-nietas, de los fusilados, han traído, desde la casa de Torrellas que servirá de campamento base, tortillas de patatas, empanadas, agua, cafés. Todo se hace gratis, de balde, por amor, nunca mejor dicho. Todos trabajan por amor.

¡Qué fácil les resultó a los asesinos disparar, y que difícil hasta llegar a esta fecha de hoy, setenta y cuatro años después! Y, sin embargo, el ambiente que rodea la fosa, desde que la máquina holla la superficie, hasta que aparecen los primeros huesos, es de laboriosidad y de una misma ilusión: llevar los restos de los familiares junto con los otros, allí donde están padres e hijos en muchos casos. Nada de revancha. Si acaso, como un destello, la creencia de que van a aparecer vivos, o al menos reconocibles.

Durante los días del puente del Pilar, fechas que la mayoría de los ciudadanos utilizan para solaz, unas decenas de voluntarios y familiares emplearán ese tiempo y la cuota económica que le hubiera correspondido, a sacar a luz los restos de unas personas fusiladas durante los primeros días del “Glorioso Alzamiento Nacional”, según jerga usada en tiempos no demasiado lejanos. No murieron en el frente, no se les hizo juicio, simple y llanamente fueron sacados de sus domicilios, llevados al campo abierto, fusilados, y dejados al amparo de las estrellas, que no de Dios, porque eran “rojos”.

Manos piadosas les dieron tierra, y manos que luchan por los derechos humanos levantan ahora esa tierra.

18 de julio de 2010

Valentín y Antonio

Setenta y cuatro años después de que Valentín Llorente Benito y Antonio Cabrero Santamaría fueran asesinados en unos barrancos de la Sierra de la Alcarama, concretamente en Fuentebella, sus familiares, con el hijo y los nietos de Antonio al frente, han dignificado su memoria. Un recuerdo que siempre ha sido dignísimo para ellos, pero que era necesario escenificar porque son tantos todavía los que pretenden que los hechos ocurridos en la Guerra Civil se silencien, que desean que los muertos sigan en las cunetas, que se hace preciso este tipo de actos, entre familiares y públicos, a fin de que nadie olvide, no ya la barbarie, sino a los muertos por la libertad que duermen lejos de sus familias.
Fue el primer sábado de julio cuando acudieron al alto del barranco donde fueron asesinados para colocar un monolito y recordarles. Sus restos, de momento, no han aparecido, pero siguen por allí, donde manos piadosas les dieron tierra, después de que otras criminales les dispararan.
Han sido muchos años de investigación en los cuales Ander, el nieto de Antonio Cabrero, y Maite, su compañera, han recogido datos inestimables que han conducido a resultados estremecedores. Tanto, como los que corresponden a los cientos de historias de sorianos que corrieron la misma suerte en aquellos aciagos años de 1936 y 1937, especialmente.
El asesinato de estos dos hombres navarros en tierras sorianas fue un secreto a voces durante demasiado tiempo, porque contar la verdad, lo que se dice hablar sin tapujos sobre estos temas, aún a día de hoy cuesta trabajo hacerlo. Los ancianos siguen teniendo miedo y los jóvenes no pueden saber si ellos no hablan. Nada está en los papeles, todo se halla en la memoria y esta a veces se pierde o se bloquea.
En esta ocasión ha sido el trabajo sin desmayo de las familias lo que ha hecho posible este homenaje que, al menos, les ha reconfortado, aunque las heridas sigan abiertas hasta que sus restos puedan ser inhumados cerca de la familia. Porque allí estaban, además de las familias, miembros de las asociaciones para la recuperación de la Memoria Histórica, descendientes de vecinos que vivieron los hechos, escritores, y personas que querían apoyar a Ander y Maite, el hijo de Antonio Cabrero no puedo acudir por encontrarse enfermo.
Se recitaron poemas, hablaron los que quisieron hacerlo, se depositaron flores y un aurrezku emocionante y emocionado, todo ello en honor de Antonio y Valentín. Y allí en el alto del barranco, queda colocado un monolito de roca, para recuerdo permanente de los dos republicanos que murieron con 32 y 22 años.
Nosotras nos unimos a ese homenaje.
Para más información: lavaradelalibertad.blogspot.com

30 de junio de 2010

El 3 de Julio, cerca de Fuentebella

El sábado 3 de julio, tendrá lugar la colocación de un monolito en honor de dos fusilados al comienzo de la guerra civil española, ante la imposibilidad, hasta la fecha, de haber localizado sus cuerpos.
Se trata de Valeriano Antonio Cabrero Santamaría, nacido en Pontano (Huesca), alcalde que fue de la localidad navarra de Pitillas, y Valentín Llorente Benito, natural de Igea y maestro en Fitero, también de Navarra.
Fue en el año 2005 cuando los familiares, con los nietos Ander y su compañera Maite al frente, supieron que el asesinato había sido en Fuentebella. Antonio Cabrero conocía a dos pastores de Acrijos que acudían a Pitillas con el ganado, y en busca de ellos fue. En la huida se le uniría Valentín. Estuvieron escondidos en una taina del monte de Acrijos, donde algunos les llevaban la comida que podían y las noticias que sabían. Pero es difícil en comunidades pequeñas mantener cosa alguna oculta. Tuvieron que marchar al monte de Fuentebella, les buscaron, obligaron a la gente a que les dijeran el escondite, y el 3 de septiembre de 1936 fueron asesinados e inhumados juntos.
Ahora, a poca distancia de Sarnago, coronando el barranco donde yacen para siempre, será colocado un monolito con los nombres de las dos víctimas.
En nuestro blog:
1936, Fusilamientos entre Fuentebella y Sarnago
Sucedió en Fuentebella y toda Soria

El Sábado 3 de julio la Asociación Recuerdo y Dignidad junto a la Asociación Ahaztuak y Asociación La Barranca vamos a celebrar un homenaje y a descubrir un pequeño monolito en recuerdo de Antonio Cabrero y Valentín Llorente, en el término municipal del despoblado de Fuentebella(San Pedro Manrique).Valentín Llorente era igeano(Navarra) y maestro en Fitero(Na) y Antonio Cabrero era Alcalde de Pitillas(Na). Se puede encontrar toda la información sobre estos republicanos asesinados en el 36 en:http://lavaradelalibertad.blogspot.com/
La colocación del monolito cuenta con la autorización de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de San Pedro Manrique. Agradecemos a ambas instituciones la celeridad en la resolución de los trámites(el hijo del alcalde se encuentra en un estado de salud delicado) y el interés mostrado.
Va a ser un día muy emotivo y muy importante. Vamos a recuperar del olvido con un monolito que presida la Sierra de la Alcarama la memoria de Antonio y Valentín. Su historia es ejemplar, Antonio liberó unas tierras que pertenecían al comunal del pueblo, de las manos de los caciques. Valentín, enseño"las cuentas" a los cabreros que les protegían... El día va a ser muy bonito : con gaitas, musica, poesía ... Es un día muy importante, vamos a hacer justicia. Está invitado todo el mundo. Queremos un acto conciliador y cercano.
Estamos colgando una serie de videos en youtube:
Invitación:
http://www.youtube.com/watch?v=Goomt0sepEs&feature=related
Jota dedicada a Antonio Cabrero:http://www.youtube.com/watch?v=6stbXto4q3A&feature=related
Colocación del monolito:http://www.youtube.com/watch?v=NqhqAyzrfWY&feature=related
Podeis encontrar un amplio dossier fotográfico de los preparativos del monolito en:http://picasaweb.google.es/112894142437275265190/MonolitoEnLaAlcarama?feat=email# (Fotografía:Iván Aparicio)
Más información: Iván Aparicio García687 592 975 605 577 484

15 de mayo de 2010

No a la impunidad del franquismo




Enviado por Iván Aparicio

Noventa y cuatro sorianos y sorianas nos hemos reunido frente al Palacio de los condes de Gómara, sede de la Audiencia Provincial en contra de la Impunidad del franquismo. Indignados por la suspensión del Juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón Real, la cita se ha producido a la vez en otras 30 ciudades españolas y otras extranjeras como México, Buenos Aires, Londres, Bruselas o París.


Con el lema "Contra la Impunidad del franquismo: Verdad, Justicia y Reparación" hemos portado fotos de civiles sorianos fusilados por falangistas y que todavía hoy siguen en las cunetas. Manifiesto:La persecución que está sufriendo el juez Baltasar Garzón Real por abrir y dar carpetazo a la causa contra los crímenes del franquismo, solo es la punta del iceberg de las consecuencias de no romper con la herencia del fascismo español.La indignación por los grotescos acontecimientos que está protagonizando una justicia más post-franquista que de derecho

se suma a la injusticia hacia los 153.343 civiles sacados de sus casas y asesinados por la organización paramilitar fascista que hoy ejerce de acusación que siembran las cunetas de todo el país




se suma a los 74 años de espera de sus familias




se suma a los 20 derechos humanos que violó Franco y a los 10 derechos humanos que a día de hoy sigue violando la España democrática




se suma a los 381 años de cárcel que suman las penas impuestas en contramanifestaciones antifascistas en Madrid




se suma a los 30.000 niños españoles arrancados de sus madres y que hoy ignoran su identidad




se suma al incumplimiento con las obligaciones internacionales respecto a los crímenes contra la humanidad




se suma a Gernika y Badajoz




se suma a los crímenes de guerra que el franquismo llamaba sentencias




se suma a que hoy en día se siga llamando guerracivilismo a los derechos humanos




y se suma en definitiva a la vergonzosa impunidad de la que gozan el franquismo y los franquistas.




Estamos aquí ante la misma Audiencia Provincial que archiva las denuncias de crímenes contra la humanidad como simples asesinatos prescritos.




Estamos hartos de excusas: España tiene que cumplir sus deberes internacionales de Verdad, Justicia y Reparación con las víctimas del fascismo español.




No a la Impunidad del franquismo

3 de mayo de 2010

MANIFIESTO 24 DE ABRIL DE 2010




Justicia no es sólo una palabra hermosa.
La justicia es una condición imprescindible de la dignidad humana.
La justicia es también calor, fraternidad, solidaridad con quienes han sufrido la
implacable injusticia del terror.
La sociedad civil ha salido esta tarde a la calle, en toda España, para asumir la causa de las víctimas del terror franquista, y para reivindicar la dignidad de los centenares de miles de hombres y mujeres que dieron su vida por la libertad y por la democracia de nuestro país.
Hoy, tantos años después, somos conscientes del precio que ellos pagaron para que podamos reunirnos libre y pacíficamente en esta plaza, en su nombre y en el de libertad, la justicia y la democracia.
Por encima de los tecnicismos, de las argucias legales y los laberintos jurídicos, queremos afirmar que hoy, una vez más, es la dignidad de las víctimas del franquismo lo que está en juego.
Las consecuencias de un proceso que, en democracia, ensucia su memoria, desprecia el dolor de sus hijos, de sus nietos, y condena las aspiraciones de justicia de cientos de miles de familias españolas, van mucho más allá del propio proceso.
Esta causa podría interpretarse, y así lo ha hecho la prensa extranjera, como una lamentable prueba de la minoría de edad de la democracia española, un estado que treinta y cinco años después de la desaparición del dictador, sigue
acusando los efectos del terror indiscriminado al que Francisco Franco recurrió
para tiranizar a los españoles durante cuatro interminables décadas.
Que diversas iniciativas judiciales de organizaciones de extrema derecha, hayan logrado paralizar la investigación de los crímenes del franquismo, representa un escándalo sin precedentes en la historia reciente de nuestro país, que repugna a la naturaleza esencial de los principios democráticos y nos devuelve a la noche oscura de los asesinos.
Nadie puede ignorar que los 113.000 cadáveres que, todavía hoy, siguen enterrados en cunetas y descampados, son la prueba de un proceso de exterminio sistemático de una parte de la población, que sólo puede entenderse como un crimen contra la Humanidad.
Nadie puede admitir que el deseo de los hijos y los nietos, de las viudas que quieren recuperar los restos de sus seres queridos, para devolverles la dignidad que les arrebató una muerte injusta y reivindicar la memoria de su lucha por la libertad y por la democracia, pueda ser objeto de delito.
Nadie puede siquiera comprender que un estado democrático impute un delito
de prevaricación a un juez que ha asumido los principios de verdad, justicia y reparación de las víctimas, por aplicar en España la doctrina del Derecho Penal
Internacional que, hace unos años, le permitió actuar contra crímenes semejantes cometidos en países como Argentina o Chile.
Los crímenes contra la Humanidad no pueden ser amnistiados y no prescriben
jamás.
La ley de Amnistía de 1977, preconstitucional, no puede prevalecer sobre la propia Constitución, ni sobre los tratados y acuerdos internacionales suscritos por nuestro país en materia de Derechos Humanos.
España no puede continuar siendo una excepción para la Justicia española.
Hoy, en esta tarde de abril, la sociedad civil está en la calle para reivindicar la madurez de nuestra democracia y para hacer suya la causa de las víctimas del franquismo. El impulso democrático que desembocó en la aprobación parlamentaria de la Ley de Memoria Histórica debe continuar, y profundizarse para impedir que en el futuro se reproduzcan hechos tan vergonzosos como el
auto del juez Varela.
En solidaridad con las víctimas, por la justicia universal y la dignidad democrática de España:

¡No a la impunidad!
¡Investigar los crímenes del franquismo no es delito!

26 de marzo de 2010

El sentido patrimonial del Estado



Desde que hace dos meses no veo ni leo noticia alguna me siento mucho mejor. Aunque haga frío, voy a Tierras Altas de Soria a hablar con los trashumantes, todos mayores de ochenta años, y me olvido de los políticos, banqueros, y demás que han convertido este mundo en una pesadilla. Me comentan estos nobles pastores de la sierra la dureza de su vida cuando recorrían cientos de kilómetros con el ganado, la preocupación actual por la desaparición de las especies, el abandono de las aldeas, y yo les sugiero lo felices que deberían sentirse de que ningún político se fije en sus hábitats y les dejen vivir en paz.
Pero a veces, conduciendo a ochenta kilómetros por hora, el viaje se hace largo y se cae en la tentación de conectar la radio. O, ya en casa, de ver los titulares de los telediarios. O de conectarse a noticias en internet. Y vuelve la zozobra y la angustia al comprobar lo fácil que podría ser todo y lo difícil que lo hacen aquellos que deberían velar precisamente por lo contrario.
Y es que el caso del juez Baltasar Garzón hace saltar hasta a los muertos de las cunetas. A mí también me ha parecido el juez Garzón estrella en exceso, pero habrá que reflexionar sobre ello, aunque sea un instante, y decir que de eso tienen la culpa los medios de comunicación. ¡Cuánto daño están haciendo los medios! Y no me refiero a los pobres periodistas mileuristas, que comienzan su carrera con toda la ilusión del mundo, hasta darse cuenta de la mierda que hay dentro. Ni tampoco a los medios de provincias. Me refiero a esos monstruos de la comunicación tipo Pedro J. y Losantos, capaces, no ya de remover la mierda, que estarían en la obligación, sino de crearla ellos mismos para revolcarse en ella como los cerdos. Así que, el estrellato del juez Garzón, se debe a ellos, que le endiosaron para después tratar de hundirlo en la miseria.
Tal vez si recorriéramos los recovecos de las leyes que cientos de personas paren a lo largo de una legislatura, siempre para apoyar el sistema que ellos llaman democrático, encontraríamos el motivo por el cual el juez Garzón ha prevaricado. Tal vez los jueces nos lo expliquen. Quizá ese poder judicial tan independiente que se divide en conservadores y demócratas, y ese Tribunal Constitucional, presidido en tiempos por Jiménez de Parga (investigar en Internet y en la biografía de Lorca hecha por Ian Gibson, porque yo aquí no voy a decir nada), sean capaces de desentrañar y explicar a la ciudadanía el motivo por el cual el juez Garzón podría ser juzgado.
Pero en realidad, parte de esa ciudadanía lo que entiende muy bien es que ha sido denunciado por la derecha más retrógrada, por los fachas más execrables, por camisas azules renovados que, sólo en Soria, podrían haber llegado a matar, fríamente, a quinientas personas, atadas, entre julio de 1936 y enero de 1937.
Si a esto le unimos la anulación de las escuchas del caso Gürtel, podríamos concluir en que la derechona siente el Estado como algo patrimonial.